Escudo de Alcubillas

LA GAVILLERA

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RELATOS DE DICIEMBRE DE 2009

15-12-2009 - 05:35 -Esperando la Navidad-

Charles Dickens escribió “Cuentos de Navidad” en 1843. La trama narra a un hombre, avaricioso y miserable, obligado a enfrentarse con sus fantasmas interiores. El escritor, comprometido con su época, muestra en sus obras la penosa realidad del Reino Unido en los años de la revolución industrial.

El examen de lengua española, de esta mañana, es el último de la segunda evaluación, antes de darnos las vacaciones. Tengo posibilidades de aprobar todas las asignaturas, aunque he cometido algún error en el análisis sintáctico con una de las oraciones compuestas subordinadas. A veces, diferenciar entre complemento circunstancial de modo, de tiempo, de lugar, etc., no resulta nada fácil, y contestamos de manera equivocada. Para fijar bien los conocimientos y dominar los tiempos verbales, Doña Maria Isabel nos ha preparado una competición de genero, entre chicos y chicas. Cada uno de nosotros pregunta, a un alumno o alumna, sobre la conjugación de un verbo al azar. La diferencia de resultados no es muy grande. Unos días ganamos nosotros y otras veces han ganado las chicas. A mí, la última vez, me preguntaron el presente de subjuntivo del verbo vendimiar. Contesté: yo vendimie, tú vendimies, él vendimie, nosotros vendimiemos, vosotros vendimiéis y ellos vendimien. La profesora hace de árbitro y juez; a veces nos interroga sobre el significado de algún verbo que se utiliza en las faenas agrícolas y no es de uso universal, como estallicar. Me molesta, sobre todo, que durante un examen alguien me reclame alguna cosa, con voz baja, o me digan que lo ponga al borde de la mesa, para que vean lo que he contestado. Yo, sin embargo, me conformo con lo que pueda saber, nunca pregunto nada a nadie. Además, si te ve la profesora puede recogerte las hojas del examen, y las consecuencias son peores que sacar poca nota. Tampoco me atrevo a llevar chuletas, me pondría colorado si me ven usándolas. Sin embargo, algunas chicas de mi clase se escriben cosas en las palmas de las manos o en las piernas, encima de las rodillas, cuando quieren copiar, si no han estudiado mucho. Doña Pilar, en clase de religión, nos ha hablado del significado de la Navidad. Hemos cantado villancicos populares acompañados con panderetas, Don Enrique nos seguía con la guitarra. El belén del aula es más pequeño que el del curso anterior, apenas se ha traído musgo de las eras del Calvario. A cambio, hemos colocado unas cartulinas de colores con frases y recortes de periódicos o revistas representando motivos navideños. En uno de ellos aparece fotografiada a todo color, junto a un árbol decorado, nuestra paisana Sara Montiel. También hay fotos de toreros famosos; Paco Camino reunido con su familia alrededor de una chimenea encendida, y el cantante Julio Iglesias con su joven esposa esquiando en Sierra Nevada. El alcalde vende lotería en la Caja Rural Provincial, cada papeleta cuesta cien pesetas. Nosotros hemos comprado dos. También llevamos algo de la que venden en la oficina de la cooperativa del vino, y una participación de la Caja de Ahorros de Ronda. Si tocase el gordo arreglaríamos el tejado de la cocinilla y hablaríamos con el vendedor de Atasa para comprar un tractor. Aunque, mecanizarse, supondría que tendríamos que desprendernos de Castaña y Gobernadora. Sería un cambio difícil de asumir porque el sentimiento que tengo para ellas es de mucha familiaridad. En los olivares hay bastante aceituna este año. Nosotros la cogemos ordeñando, apenas damos palos; dice mi padre que se estropean las ramas y no habría el año que viene. Los deberes de la escuela los tendré que hacer por la noche, antes de la cena, en la mesa redonda con faldas de la cocina de la parte de arriba de la casa. Si algún día llueve podré quedarme en el pueblo y aprovechar para avanzar en los ejercicios que nos manden los maestros. El año pasado hizo mucho frío en los días de recogida de la aceituna. La nariz, las orejas, los pies y los dedos de las manos se quedaban congelados. Además, varios días hubo mucho aire y viento, las mantas volaban y había que ponerles piedras para que no se cayera la aceituna al suelo. Si al menos este año hiciese sol y el frío no fuese excesivo, se podrían pasar buenos días de recolección en compañía de la familia. En mi casa también recogemos las del suelo. De eso me encargo yo. En una espuerta terrera voy echando las que se han salido de las mantas o estaban caídas en la hierba. En la chimenea de la cocinilla ha puesto mi madre las morcillas para que se sequen con el calor y el humo de la lumbre. Los chorizos están repartidos en dos cuerdas en la cocina de la parte de arriba de la casa. Los jamones, salándose, en varias espuertas de goma en la cámara donde guardamos la cebada de las mulas. Este año ha habido buena matanza. Estoy deseando probar los chorizos calientes, en las mañanas frías, acompañados de picatostes o de un buen ajo de guijas.

Saludos a todos y en especial a los que habéis hecho gavillas.

29-12-2009 - 08:57 -Final de año-

Herbert Marcuse en su obra “El Final de la Utopía” refleja que las masas obreras se han integrado en la sociedad capitalista, donde alcanzan evidentes mejoras, aparcando la liberación.

Las gallinas tienen las plumas mojadas. Toda la noche ha estado lloviendo; el basurero inundado, la gavillera húmeda, el corral con barro, el montón de cepas empapado... estamos de temporal. Dice mi vecino que el caudal de agua del río Jabalón es grande y el Origón se ha desbordado cerca de las huertas, junto al camino que va para Cerrocaballo. Hoy nadie ha salido al campo, la recogida de la aceituna se ha parado. Los hombres comentan contentos de lo bien que se ha puesto la tierra. Yo también estoy alegre. Estos días aprovecho para avanzar en los ejercicios de la escuela; aquí en la mesa redonda con faldas de la cocina estudio y leo. Miro por la ventana, en la esquina conversan hombres de mi barrio que llevan botas altas de goma de color verde o negro, en la cabeza boinas pequeñas y gorras con visera. El guarda rural que vive enfrente de la ferretería de la esquina de la calle Agua viene del campo, se ha parado un momento en la calle y comenta algo moviendo las manos en dirección a las tierras de la zona del río. El cielo encapotado amenaza lluvia. Si mejora algo esta tarde, quiere mi padre que nos acerquemos a una viña de mil cepas en Las Tiesas para hacer gavillas. Con este tiempo revuelto se están perdiendo días; las vacaciones de los estudiantes avanzan y la aceituna no se recoge. Ayer salimos y regresamos a las doce cuando se cerró la Cabeza del Buey. Toda la mañana estuvimos penando, el piso blando, y las mantas pesaban bastante. Casi no se podía tirar de ellas. Al regresar con la poca aceituna que recogimos se hundía en la tierra el carro, Castaña hacía grandes esfuerzos para que no atascase. Me coloqué un impermeable con capucha para protegerme del aguacero; mi padre y mi hermano venían detrás con las mantas sobre los hombros que ponemos a las mulas. El otoño ha sido algo seco, pero estos primeros días de invierno llueve de forma desmedida. Hubiera sido mejor que cayese más repartida, la naturaleza es así, durante un tiempo largo no hay para que beban los pájaros, y otras veces, como ahora, llueve de forma torrencial. El río Jabalón trae tanta agua que ya no cabe más. Más de prisa que nosotros, nos adelanta un tractor que viene de una huerta. En él van un señor y su sobrino de la calle Esperanza Alta. Al llegar a casa nos espera un plato de fideos con garbanzos, tajadas de lomo de la matanza de este año, y de postre naranjas de la frutería que hay enfrente de la casa del cura. Estos días de Navidad oímos villancicos por los altavoces de la iglesia antes de cada misa. Siempre que puedo miro el escaparate de la tienda que hay en la plaza para ver el turrón y el mazapán. El matrimonio que regenta este negocio no tiene hijos; hay días que el dueño nos regala a los muchachos una bolilla dulce o caramelo Saci, si entramos a preguntarle algo. No lo hace siempre, sucede, sobre todo, si nos acompaña un niño relacionado con la parroquia, monaguillo o similar. De aquí, de esta tienda, salen muchos de los juguetes que reparten los Reyes Magos por las casas de Alcubillas. Este año, al parecer, a parte de un jersey de lana para los domingos, me van a dejar en la ventana los Juegos Reunidos Geyper que ya pedí el año pasado y que por olvido no me trajeron. En mi casa el sorteo de la lotería pasó de largo, no hemos cogido ningún premio. Dicen en mi familia que Dios nos dé salud, que es lo más importante. En la tienda de ultramarinos que hay cerca de casa comentan que ha tocado parte del gordo en Sabadell. Unos paisanos que tienen la vivienda en la calle del Río han sido premiados. Mi hermano ha traído de Madrid una botella de ponche Caballero, la abriremos en Nochevieja cuando den las campanadas desde el reloj de la Puerta del Sol. En la cámara donde guardamos la cebada tenemos colgadas uvas, ahora están pasas y las comeremos acompañadas de rosquillas y galletas. El año pasado pusieron un programa en televisión muy entretenido. A mí me gustó la actuación de Raphael, Gila y Pajares. Mi madre se quedó hasta que cantó Manolo Escobar a la una de la madrugada; después nos acostamos porque teníamos mucho sueño, todo el día anterior estuvimos cogiendo aceituna en un olivar cerca del cortijo de Cañas. Este año en Nochebuena mi hermano, el estudiante, ha hecho los maitines con sus quintos en la cocinilla de mi casa. El año pasado los hicieron en la de uno que vive en la Travesía del Calvario, esta familia tienen también yunta de mulas. Mi madre, cuando se fueron a la Misa del Gallo, les preparó una sartén grande de tomate frito y les guisó las tajadas de pollo. De madrugada se fueron por las calles haciendo ruido con una carraca, una zambomba y una botella de anís que raspaban con un clavo. Nosotros nos acostamos enseguida, mi padre les dijo que tuvieran cuidado con las puertas de la cuadra de las mulas, si iban a orinar al corral. Que no las dejaran abiertas para que no cogieran frío Castaña y Gobernadora. No se portaron mal durante toda la noche, pero vimos a la mañana siguiente una mancha, de salsa de tomate, en una de las paredes de la cocinilla.

Saludos a todos y en especial a los que habéis hecho gavillas.

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